
En una central hortofrutícola el envasado en malla parece el paso más simple de la línea, y es justo donde se acumulan los problemas que nadie ve hasta que llega el pico de campaña: mallas que salen desiguales, metros de bobina que acaban en el suelo, un puesto que necesita dos personas los días de más volumen y una presentación en el lineal que varía de un palet a otro. La enmalladora es la máquina que resuelve todo eso a la vez, y elegir la equivocada cuesta durante los diez años siguientes.
En Fontanet Group llevamos 14 años suministrando maquinaria y consumibles de envasado al sector agroalimentario desde Fraga, en Huesca, con un equipo que acumula más de 30 años en el sector y servicio técnico propio con delegaciones en Aragón y Cataluña. Esta guía recoge lo que preguntan de verdad los responsables de producción cuando se plantean automatizar el enmallado: qué hace exactamente cada nivel de automatización, qué diferencia real hay entre una semiautomática y una automática, qué malla admite cada máquina, qué modelo encaja con cada producto y qué se necesita alrededor para que la línea no se atasque en otro punto.
No encontrarás aquí una ficha comercial de un solo modelo. Encontrarás los cuatro que distribuimos —REK 140, MEL110, MEN110 y KUK-900— comparados entre sí, con los criterios que usamos nosotros cuando visitamos una nave y tenemos que decir cuál encaja. Incluida la respuesta incómoda: a veces la que encaja es la más barata.
¿Qué es una enmalladora y para qué se utiliza?
Una enmalladora es una máquina de envasado que introduce el producto en malla tubular, la corta a la medida del formato y cierra el envase, todo en un mismo ciclo. Dicho así suena trivial; lo que no es trivial es hacerlo cincuenta veces por minuto durante ocho horas sin que ninguna unidad salga distinta de la anterior.
El ciclo tiene siempre las mismas cuatro fases, cambie lo que cambie el nivel de automatización. Primero llega el producto ya dosificado, en cesta o pesado por la báscula de la línea. Después la malla, que viene en bobina, se abre y se conforma alrededor de la carga. A continuación se cierra el envase: con fleje, con clip metálico o con una etiqueta autoadhesiva que hace de cierre y de identificación al mismo tiempo. Y por último se corta y sale la unidad terminada. Lo que distingue a una máquina de otra es cuántas de esas fases hace sola y a qué ritmo.
La malla se usa porque resuelve tres cosas que ningún otro envase resuelve a la vez. Ventila: el producto fresco sigue respirando después de la recolección, y un envase cerrado genera condensación que acelera la maduración y arranca podredumbres. Deja ver: el comprador evalúa la pieza sin abrir nada, y el operario de calidad también. Y pesa y cuesta muy poco por unidad envasada, bastante menos que un flowpack o una bolsa preformada, algo que en un producto con márgenes ajustados se nota en la cuenta de resultados de la campaña.
Quien las usa: centrales hortofrutícolas de cítricos, productores de patata, cebolla y ajo, cooperativas de fruta de hueso y de pepita, manipulado de fruta exótica, depuradoras y envasadoras de producto del mar, y mayoristas de mercados centrales. En España, primer exportador de frutas y hortalizas frescas de la Unión Europea, el enmallado es un estándar asumido en prácticamente todas las zonas productoras: Valencia y Murcia en cítricos, Castilla y León y Andalucía en patata y cebolla, el valle del Ebro en fruta de hueso, Galicia en producto del mar.
Tipos de enmalladoras según el nivel de automatización
El catálogo se ordena por una sola variable: cuánto trabajo hace el operario y cuánto hace la máquina. De ahí salen tres escalones —semiautomática, automática y automática de alta producción— y la decisión entre ellos no depende del presupuesto disponible sino del pico de campaña, que es un dato muy distinto del promedio anual.
Enmalladora semiautomática MEN110

Alcanza hasta 40 mallas por minuto con el operario asistiendo el ciclo, y trabaja tanto malla tejida como extruida. Lo que automatiza es exactamente donde se pierde el tiempo y donde el trabajo manual sale más irregular: el corte y el cierre.
Ver la ficha técnica de la MEN110Es la máquina del primer salto. Si hoy enmallas a mano, la MEN110 multiplica el ritmo y, sobre todo, iguala el resultado, sin exigir la inversión ni el espacio de una línea automática. Encaja bien en producciones medias, en explotaciones con campaña marcada donde la máquina trabaja intensamente dos meses y descansa el resto, y en operaciones que cambian mucho de formato: el cambio de referencia es rápido porque hay un operario delante que decide.
También es la elección correcta —y esto se dice poco— cuando el producto es delicado. Con la pieza pasando por las manos de alguien antes de entrar en la malla, el descarte de fruta blanda baja. Una automática va más rápido, pero no mira.
Enmalladora automática MEL110

Totalmente automática, con funcionamiento y control desde pantalla táctil, para el envasado continuo de producto fresco en malla. Es el salto natural cuando el volumen ya no cabe en una semiautomática y se necesita que la línea no pare entre unidad y unidad.
Ver la ficha técnica de la MEL110La diferencia práctica con la MEN110 no es solo de velocidad, es de dedicación de personal. En la semiautomática hay un operario por máquina; en la automática, un operario puede atender la línea. Cuando el problema no es comprar la máquina sino encontrar gente en septiembre, esa distinción vale más que cualquier cifra de rendimiento.
El control por pantalla táctil añade algo que se agradece con el uso: los parámetros de un formato quedan guardados. Volver a la referencia de la semana pasada deja de depender de que esté el operario que la ajustó.
Enmalladora REK 140: el estándar de central hortofrutícola

Hasta 50 cestas por minuto, cierre con fleje de sección 5 x 0,35 mm y compatible tanto con malla tejida como extruida. Construcción robusta en acero inoxidable apta para uso alimentario, interfaz de control sencilla y acceso rápido a los componentes de mantenimiento.
Ver la ficha técnica de la REK 140Es la máquina de central hortofrutícola trabajando en serie: cítricos, patata, cebolla y ajo, con la ventilación y la presentación que pide el producto fresco. El acero inoxidable no es un detalle de acabado, es una condición de trabajo: estas máquinas se limpian a diario en entornos húmedos y con producto que suelta tierra y savia.
El cierre por fleje merece un comentario. Frente al clip metálico, el fleje evita cuerpos extraños metálicos en la línea —algo que agradecen los pliegos de la distribución y los detectores de metales aguas abajo— y admite impresión de lote y calibre. Frente a la etiqueta autoadhesiva, aguanta mejor la humedad de cámara.
A esas 50 cestas por minuto también hay una letra pequeña honesta: el rendimiento real depende del calibre de la pieza y del formato de malla. Una máquina que da 50 en cebolla de calibre medio no da lo mismo en granada. Por eso, antes de dimensionar, preferimos ver el producto.
Enmalladora KUK-900: alta producción

Enmalladora automática de alta producción, el escalón por encima de la REK 140. Es la respuesta cuando el cuello de botella de toda la línea ya no puede estar en el envasado.
Ver la ficha técnica de la KUK-900Este nivel solo tiene sentido con una línea entera dimensionada a su altura. Instalar una enmalladora de alta producción detrás de una pesadora que no la alimenta al ritmo, o delante de un paletizado manual, no aumenta la producción: mueve el atasco de sitio y deja una máquina cara esperando. Cuando alguien nos pide la KUK-900, lo primero que miramos no es la enmalladora, es lo que tiene antes y después.
Tabla comparativa: MEN110, MEL110, REK 140 y KUK-900
| Característica | MEN110 | MEL110 | REK 140 | KUK-900 |
|---|---|---|---|---|
| Automatización | Semiautomática | Automática | Automática | Automática |
| Ritmo | Hasta 40 mallas/min | Continuo | Hasta 50 cestas/min | Alta producción |
| Malla compatible | Tejida / extruida | Tejida / extruida | Tejida / extruida | Tejida / extruida |
| Cierre | Clip, fleje o etiqueta | Clip, fleje o etiqueta | Fleje 5 x 0,35 mm | Clip, fleje o etiqueta |
| Personal | Un operario por máquina | Un operario por línea | Un operario por línea | Un operario por línea |
| Uniformidad | Buena | Alta y repetible | Alta y repetible | Alta y repetible |
| Encaja en | Producción media, campaña estacional | Producción grande y continua | Central hortofrutícola en serie | Línea completa de alta producción |
| Inversión | Contenida | Media | Media-alta | Alta |
| Ficha técnica | Ver | Ver | Ver | Ver |
Los rendimientos de la tabla son los nominales de catálogo. En planta, el ritmo real lo fijan el calibre del producto, el formato de malla y, casi siempre, la máquina que va delante.
Tipos de malla compatibles con enmalladoras
La máquina y el consumible son un solo sistema. Se puede acertar con la enmalladora y equivocarse con la bobina, y el resultado en el lineal es exactamente el mismo que si se hubiera fallado en la máquina. Estas son las familias con las que trabaja la gama.
Malla tejida o raschel
Hilos de polietileno entrelazados que forman una estructura de malla abierta y muy resistente a la tracción. Es la que aguanta peso: sacos de patata, cebolla y bulbos en formatos grandes, donde la carga tira del envase durante toda la manipulación y el apilado. Da mucho aire al producto y soporta bien el roce del paletizado.
Malla extruida
Se obtiene por extrusión del polietileno en forma de tubo continuo, con una retícula más regular y un tacto más liso que la tejida. Es la habitual en formatos de venta al consumidor —de uno a cinco kilos— y en pieza redonda y regular: naranja, limón, mandarina, cebolla, patata de calibre comercial. Al ser más lisa marca menos la piel, y por eso es la primera opción en fruta con epidermis sensible.
El color tiene función comercial además de estética: el naranja para naranja, el amarillo para limón, el rojo para cebolla y el verde para lima son códigos que la distribución da por supuestos y que refuerzan visualmente el producto dentro de la malla.
Mallas de origen vegetal y presión normativa
El reglamento europeo de envases y residuos de envases está empujando al sector hacia materiales de origen vegetal, y la distribución se ha adelantado a la norma en sus pliegos. Es una transición real y conviene prepararla con tiempo, pero también con una advertencia técnica: estos materiales no se comportan igual que el polietileno en tensión ni en corte. La compatibilidad con una enmalladora concreta hay que verificarla con la referencia concreta de malla, no darla por hecha.
Nuestra recomendación práctica: antes de comprometer una compra grande de bobina, pasa una prueba por tu máquina con tu producto. Nosotros la organizamos.
La otra mitad del sistema: la malla
Calibres, colores, gramajes, formatos de suministro y cómo elegir el material según el producto: todo eso está desarrollado en nuestra guía monográfica de malla para fruta y hortaliza.
Ver la guía completa de mallaQué enmalladora encaja con cada producto
Cada producto plantea un problema distinto: unos exigen velocidad, otros delicadeza, otros resistencia del envase al peso. Estas son las combinaciones que más montamos.
Cítricos: naranja, limón, mandarina
Es el producto que define la categoría. Pieza redonda, regular, de piel resistente y campaña larga con volúmenes altos: el escenario ideal para automatizar sin matices. La REK 140 es aquí el estándar de central, y la MEL110 la opción cuando el volumen es alto pero la línea es más corta. Malla extruida en el color de la especie, formatos de uno a cinco kilos, y cierre con fleje impreso que resuelve a la vez el sellado y la identificación de calibre y lote.
Patata, cebolla y ajo
Producto resistente, de rotación alta y formatos que van del kilo de lineal al saco grande. Admite el ritmo máximo de la máquina sin penalización de calidad, así que la elección la marca solo el volumen: REK 140 para serie continua, KUK-900 cuando la línea entera está dimensionada para alta producción. En formatos pesados, malla tejida; en formato de consumo, extruida. Un apunte de campo: estos productos aportan tierra a la máquina, y eso convierte la limpieza diaria y la accesibilidad a los componentes en un criterio de compra, no en un detalle.
Fruta de hueso y producto delicado
Nectarina, tomate y fruta blanda en general. Aquí la velocidad deja de ser la variable principal: el coste de una magulladura supera con creces el ahorro de ir más rápido. La MEN110 semiautomática y la MEL110 con el ciclo ajustado son las opciones sensatas, con malla extruida fina para minimizar el marcado de la piel. Es el caso más claro en el que recomendar la máquina más rápida sería un mal consejo.
Producto del mar y fruta exótica
Mejillón, almeja y ostra tienen su propio formato de malla, específico de acuicultura, y trabajan en un entorno de humedad constante donde el acero inoxidable y la facilidad de limpieza pesan más que en cualquier otra aplicación. En fruta exótica —aguacate, kiwi, mango— dominan los formatos pequeños de presentación y la variedad de referencias, terreno en el que la flexibilidad de cambio de la MEN110 y la MEL110 rinde mejor que la velocidad pura.
¿Cómo elegir la enmalladora correcta?
Estas son las cinco preguntas que hacemos nosotros al visitar una nave, en este orden. Contestarlas en orden evita casi todos los errores caros.
- ¿Cuántas unidades necesitas en el pico, no en el promedio? Una máquina dimensionada con la media anual se queda corta justo las tres semanas que importan. El pico de campaña es el dato que manda.
- ¿Cuánta gente puedes dedicar al envasado ese día? Es la pregunta que separa de verdad la semiautomática de la automática. Si encontrar personal en campaña es el problema, la automática se paga sola antes de lo que parece.
- ¿Cómo es tu producto? Pieza dura y regular admite ritmo máximo. Fruta blanda pide control. Formatos pesados piden malla tejida y un envase que aguante la tracción.
- ¿Qué tienes antes y después en la línea? La enmalladora no trabaja sola. Si la pesadora no la alimenta o el paletizado es manual, subir de gama no aumenta la producción: solo mueve el atasco.
- ¿Cuántas referencias distintas haces? Muchos cambios de formato favorecen a la máquina flexible; una sola referencia en serie favorece a la rápida.
Con esas cinco respuestas la elección se resuelve casi sola. Y cuando sale que la máquina que necesitas es la más pequeña de la gama, lo decimos: vender por encima de lo que hace falta es la forma más rápida de perder un cliente en la siguiente campaña.
¿No tienes claro qué enmalladora necesitas?
Cuéntanos tu producto, tu volumen de campaña y cómo es tu línea actual, y te decimos cuál encaja. Sin compromiso y sin vender de más.
Mantenimiento y servicio técnico
Una enmalladora es una máquina de ciclo repetitivo trabajando en ambiente húmedo, con producto que suelta tierra, savia y restos vegetales. El mantenimiento no es opcional: es lo que separa una campaña sin sobresaltos de una parada el día de más volumen.
Lo preventivo se concentra en cuatro puntos. Los elementos de corte, que al perder filo dejan la malla deshilachada antes de fallar del todo y avisan con tiempo si alguien mira. Los rodillos de arrastre de la bobina, donde un desgaste desigual descuadra la tensión y produce mallas de longitud variable. Los sensores de posición, que con suciedad acumulada empiezan a dar ciclos en falso. Y la limpieza del paso de producto, que en patata y cebolla es diaria y no negociable.
El momento rentable para revisar es antes de campaña, con la máquina parada y tiempo para pedir un repuesto. La revisión de urgencia, con la línea llena de fruta y el camión esperando, cuesta varias veces más aunque la factura del técnico sea la misma.
En Fontanet Group el suministro de la máquina va acompañado de servicio integral: ingeniería previa, instalación, puesta en marcha, formación del personal operario y mantenimiento posterior, con servicio técnico propio en toda España y delegaciones en Aragón y Cataluña. La formación no es un trámite: la mayoría de las averías que atendemos en las primeras semanas son de ajuste, no de máquina.
Complementos para una línea de enmallado
La enmalladora es una estación dentro de una línea. Estos son los equipos que la rodean y que determinan si su rendimiento nominal se convierte en rendimiento real.
- Pesadora con detector de metales: dosifica el peso exacto antes del enmallado y descarta cuerpos extraños. Es la máquina que marca el ritmo real: si no alimenta, la enmalladora espera.
- Etiquetadora automática: origen, calibre, peso, lote, código de barras y PLU. En muchos formatos la etiqueta hace además de cierre del envase.
- Flejadora automática: consolida las cajas de producto ya enmallado antes del paletizado.
- Paletizador automático: cierra la línea. Es el punto donde con más frecuencia se descubre que el cuello de botella no estaba en el envasado.
- Precintadora de cajas: el paso previo al palet en líneas de caja cerrada.
- Malla, flejes y consumibles: el suministro continuo del consumible correcto, que es donde se juega el coste por unidad envasada.
Puedes ver la gama completa en nuestro catálogo de maquinaria de envasado y embalaje.
Preguntas frecuentes sobre enmalladoras
¿Qué enmalladora necesito para mi producción?
¿Cuántas cestas por minuto hace la REK 140?
¿Cuál es la diferencia entre la MEL110 y la MEN110?
¿Qué tipo de malla admite una enmalladora?
¿Puedo usar malla compostable en una enmalladora automática?
¿Fontanet Group instala la enmalladora?
¿Qué mantenimiento necesita una enmalladora?
¿Se puede ver la máquina funcionando antes de comprarla?
¿Qué productos se pueden envasar con una enmalladora?
¿Se integra la enmalladora en una línea automática completa?
¿Hacéis envíos e instalación a toda España?
¿Cuánto cuesta una enmalladora?
Por qué elegir Fontanet Group
Llevamos 14 años suministrando maquinaria y consumibles de envasado desde Fraga, en Huesca, con un equipo que acumula más de 30 años en el sector. Estar dentro de una zona productora no es un dato de contacto: significa que conocemos las campañas por dentro y que cuando algo se para, el técnico llega el mismo día.
- Gama completa en los cuatro niveles de automatización, de la semiautomática a la alta producción.
- Servicio integral: ingeniería previa, instalación, puesta en marcha, formación del operario y mantenimiento.
- Servicio técnico propio en toda España, con delegaciones en Aragón y Cataluña.
- Máquina y consumible con un solo proveedor: la enmalladora, la malla, el fleje y la etiqueta. Cuando algo no sale bien, no hay a quién echarle la culpa.
- Asesoramiento sobre la línea entera, no sobre una máquina suelta: pesadora, etiquetado, flejado y paletizado.
- Demostración con tu producto antes de decidir, porque el calibre y la firmeza mandan más que la ficha técnica.

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