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Malla para Fruta y Hortaliza: La Guía Profesional

Tipos de malla, calibres, colores por producto, formatos y enmalladoras, explicados por un equipo con más de 30 años de experiencia en packaging hortofrutícola.

Fontanet Group

La malla es el envase más barato que existe en hortofrutícola y, a la vez, el que más decisiones comerciales concentra: sujeta el producto, lo deja respirar, lo identifica de un vistazo en el lineal y, según el color, lo hace parecer más maduro o más fresco de lo que parecería desnudo. Esta guía recoge lo que nos preguntan cada campaña: qué tipo de malla corresponde a cada producto, qué anchura y qué calibre pedir, qué color conviene a cada fruta y a partir de cuándo compensa dejar de enmallar a mano.

En Fontanet Group llevamos 14 años suministrando soluciones de envasado y embalaje desde Fraga, en Huesca, con un equipo de profesionales que acumula más de 30 años en el sector. La particularidad de esta guía es que trata la malla y la enmalladora como lo que son: un solo sistema. Elegir la malla sin mirar la máquina —o comprar la máquina sin recalcular el formato de malla— es la forma más habitual de perder dinero y de acabar con un envasado irregular en plena campaña.

Bobinas de malla tubular de distintos colores para envasado de fruta y hortaliza
Bobinas de malla tubular: el color, el calibre y la anchura cambian según el producto y el formato de venta.

¿Qué es la malla para fruta y para qué sirve?

La malla para fruta y hortaliza es un envase de red, normalmente tubular, fabricado en polietileno, que contiene el producto sin encerrarlo. Su estructura abierta es precisamente lo que la hace útil: sujeta las piezas para que no se muevan durante el transporte y al mismo tiempo deja que el aire circule por toda la carga.

Esa ventilación no es un detalle. La fruta y la hortaliza siguen respirando después de recolectadas: desprenden calor y humedad. Un envase cerrado acumula esa humedad, aparece condensación y con ella el moho y la maduración acelerada. La malla evita ese problema por diseño, y por eso sigue siendo el formato de referencia para cítricos, cebolla, patata y ajo pese a llevar décadas en el mercado.

A la función técnica se le suman dos comerciales que pesan tanto o más. La primera es la identificación: en un lineal, el color de la malla dice de qué producto se trata antes de que el comprador lea la etiqueta. La segunda es la presentación: el color de la red filtra la percepción del color de la fruta y puede hacerla parecer más madura, más fresca o más selecta. Sobre esto va una sección entera más abajo, porque es donde más se equivoca la gente.

Y hay un tercer punto, menos glamuroso pero decisivo: el coste por kilo envasado. La malla es de los envases más económicos del sector, y en productos de margen ajustado como la patata o la cebolla eso no es un matiz, es el negocio.

Tipos de malla según el material y la fabricación

En el catálogo profesional conviven tres grandes formas de fabricar malla, y la diferencia entre ellas no es de calidad sino de destino: cambia la resistencia, la elasticidad, la velocidad a la que se aplica en máquina y el precio por metro. Elegir mal no rompe nada, pero se paga en desperdicio, en mermas o en un envase sobredimensionado para lo que se necesita.

Malla extruida

Se fabrica extruyendo polietileno directamente en forma de tubo continuo, con la red ya formada. Es el tipo más extendido en el mundo para envasar fruta y hortaliza.

  • Estructura: red tubular continua, ligera y flexible, que se adapta al contorno del producto.
  • Formato: bobina tubular para máquina, y también en saco precortado o minibobina para trabajo manual.
  • Anchuras y calibres: varios, seleccionables según el diámetro de la pieza y el peso del envase final.
  • Colores: toda la gama habitual del sector, incluidos los bicolor.
  • Reciclable en el flujo de polietileno.

Es la opción natural para cítricos, cebolla, patata, ajo y frutos secos en formatos de consumo. Sus puntos fuertes son el coste y la velocidad de aplicación en enmalladora; su límite aparece cuando el saco pesa y se manipula mucho, donde una red tejida aguanta mejor.

Malla raschel (tejida)

La raschel se teje entrelazando hilos, no se extruye. Ese entrelazado reparte la tensión por toda la red en lugar de concentrarla, y ahí está su ventaja: resiste más y estira más sin deformarse.

  • Estructura: tejido de hilos, con la malla abierta y muy elástica.
  • Resistencia: superior a la extruida, pensada para formatos pesados y manipulación intensa.
  • Formato: bobina tubular para máquina y saco precortado, con o sin cordón de cierre.
  • Acabado: aspecto de mayor calidad, habitual en presentaciones de más valor.

Es la malla de los sacos de patata y cebolla a granel, de los formatos grandes y de todo lo que va a pasar por muchas manos antes de llegar al punto de venta. Cuesta algo más por metro que la extruida, pero en formatos pesados la diferencia se recupera en el saco que no se rompe.

Malla tubular para acuicultura

Es el mismo principio aplicado a otro sector: mejillón, ostra y almeja se envasan en malla porque necesitan drenaje y ventilación tanto o más que la fruta. Los calibres y los formatos son distintos de los hortofrutícolas, y también lo son las exigencias de resistencia en húmedo, así que conviene tratarlo como una familia aparte y no dar por bueno el formato de cítricos.

Malla compostable

Es la familia que más ha crecido en los últimos años y la que responde directamente a la presión regulatoria. Se fabrica a partir de celulosa, no de polietileno, y al final de su vida se composta en lugar de ir al contenedor de plásticos. Visualmente cumple la misma función que la malla convencional: sujeta, ventila y presenta.

Su terreno natural son las líneas ecológicas y BIO, donde el envase tiene que acompañar al producto, y los mercados de exportación con normativa restrictiva sobre el plástico. Francia ya limita el envase plástico en determinados formatos de fruta y hortaliza, y la gran distribución europea está incorporando criterios de sostenibilidad del envase a sus pliegos de proveedor: quien se adelante llega con ventaja a esa negociación.

La tenemos en stock en los formatos habituales y la servimos bajo pedido para el resto. Es un producto que conviene probar antes de comprometer campaña: pide muestra, compruébala sobre tu producto y te pasamos la ficha técnica con las certificaciones del formato concreto.

Stock para lo habitual, fabricación bajo pedido para el resto

Los formatos, calibres y colores más demandados los mantenemos en stock permanente, con entrega en 24-72 horas, y eso incluye malla compostable. Lo que se sale de ahí —anchuras especiales, colores concretos o impresión personalizada— lo fabricamos bajo pedido. Dinos qué necesitas y te confirmamos disponibilidad y plazo antes de que cierres nada.

Comparativa entre tipos de malla

Comparativa entre malla extruida, malla raschel tejida y malla para acuicultura
Característica Extruida Raschel (tejida) Acuicultura
FabricaciónExtrusión de PE en tuboHilos entrelazadosTubular específica
ResistenciaMediaAltaAlta en húmedo
ElasticidadModeradaAltaAlta
VentilaciónExcelenteBuenaExcelente, con drenaje
Velocidad en máquinaMuy altaAltaSegún formato
Coste por metroEl más bajoMedioConsultar
ColoresGama completaGama completaSegún uso
Impresión personalizadaConsultar
Reciclable
Encaja enCítricos, cebolla, patata, ajoSacos pesados y a granelMejillón, ostra, almeja

El color de la malla: la decisión que más vende

El color de la malla es la única parte del envase que el comprador procesa antes de acercarse. En un lineal de fruta, la red de color actúa como un filtro sobre el producto: no cambia la fruta, pero cambia cómo se percibe su tono, su brillo y su madurez. Por eso el sector ha ido fijando convenciones bastante estables, y salirse de ellas sin motivo confunde más que diferencia.

Rojo: naranjas, cebollas, patatas

Es el color más utilizado del sector. Sobre un cítrico, la red roja intensifica el tono cálido y hace que la naranja se lea como más madura. Sobre cebolla roja y patata, refuerza el color propio del producto y aporta contraste en el lineal. Es el estándar de la industria citrícola española.

Naranja: naranjas y mandarinas de exportación

A diferencia del rojo, que empuja el tono hacia arriba, el naranja respeta el color real del cítrico. Se prefiere cuando el argumento de venta es la variedad concreta y el comprador quiere ver la fruta tal cual, algo habitual en circuitos de exportación y en formatos premium.

Amarillo: limones y plátanos

La red amarilla aporta luminosidad al limón y al plátano, que sobre fondo neutro tienden a verse apagados. Es el color de referencia para el limón en toda Europa, y también se usa en algunas variedades de manzana y pera de piel amarilla.

Verde: lima, aguacate, hortaliza y línea ecológica

El verde comunica frescura antes que ninguna otra cosa, y por eso es el color de la hortaliza y de la fruta de piel verde. Tiene además una segunda lectura muy asentada: en línea ecológica y BIO, el verde funciona como señal de sostenibilidad y de producto natural.

Blanco: ajo, champiñón y presentación neutra

El blanco no interfiere con el color del producto. Es lo que se busca en ajo y champiñón, donde el valor visual está en la limpieza y la uniformidad de la pieza. Es también la mejor base cuando la malla va impresa, porque la marca se lee sin competir con el fondo.

Negro: presentación premium y fruta de hueso selecta

El negro es el recurso de las líneas premium. Al no reflejar, hace que el color de la fruta destaque por contraste, y transmite una idea de selección y exclusividad que el resto de colores no da. Se usa en cereza, en fruta de hueso de gama alta y en gourmet.

Morado: uva y fruta de tono oscuro

La red morada acompaña los púrpuras de la uva, la ciruela negra y el arándano, y los diferencia claramente del resto del lineal. Es un color de nicho, pero en su producto funciona mejor que cualquier alternativa.

Resumen: qué color para qué producto

Colores de malla recomendados según el producto y su razón comercial
Color Producto habitual Qué aporta
RojoNaranja, cebolla, patataIntensifica el tono cálido, aspecto más maduro
NaranjaNaranja y mandarina de exportaciónRespeta el color real del cítrico
AmarilloLimón, plátano, manzana amarillaAporta luminosidad y brillo
VerdeLima, aguacate, hortaliza, línea BIOFrescura y señal de producto natural
BlancoAjo, champiñón, producto neutroNo interfiere; la mejor base para impresión
NegroCereza, fruta de hueso premiumContraste y percepción de selección
MoradoUva, ciruela negra, arándanoAcompaña el púrpura y diferencia en lineal

Antes de fijar el color, míralo con tu fruta delante

El mismo rojo no se comporta igual sobre una naranja Navelina que sobre una Lane Late. Pide muestra y coloca la malla sobre el producto de la campaña en curso, con la luz del lineal si puedes. Es una prueba de cinco minutos que evita imprimir una campaña entera con un color que apaga la fruta.

Formatos: en qué se sirve la malla

El formato de suministro se elige por el sistema de envasado, no por el producto. Es la decisión que más impacto tiene en el coste por unidad envasada y en la productividad del almacén.

Bobina tubular, para máquina

Es el formato de la enmalladora: malla tubular continua enrollada, que la máquina va tomando, cortando y cerrando en ciclo. Da el coste por unidad más bajo, el mínimo desperdicio y la menor cantidad de residuo de embalaje. Es lo que usa cualquier central que envase en serie.

Saco precortado

Malla ya cortada y cerrada por un extremo, lista para llenar y cerrar a mano, con o sin cordón. No necesita máquina ni inversión, y por eso es la opción de la venta directa, del mercadillo, de la explotación pequeña y de cualquier operación puntual. A cambio, el coste por unidad es mayor y el ritmo lo marca el operario.

Rollo para corte manual

Punto intermedio: el rollo de malla tubular que el operario corta a la medida que necesita. Da flexibilidad cuando el tamaño del envase cambia a menudo, con un coste por metro mejor que el del saco precortado. Necesita cortadora o tijera industrial y algo más de mano de obra.

Impresión personalizada

La malla admite impresión con marca, logotipo o información de producto, y también se puede llevar la identificación en la etiqueta o el cierre. Es una vía sencilla de diferenciarse en el lineal sin cambiar de envase. Tiene cantidad mínima de fabricación, así que hay que plantearlo con margen antes de campaña.

Enmalladoras: la malla y la máquina son un solo sistema

La malla rinde de verdad cuando la aplica una máquina. La enmalladora automatiza el ciclo de envasado, da un acabado idéntico en todas las unidades, reduce el recorte desperdiciado y libera mano de obra que en campaña vale su peso en oro. En Fontanet Group distribuimos la gama completa, con ingeniería, instalación, formación y servicio técnico propio en toda España, con delegaciones en Aragón y Cataluña.

Enmalladora semiautomática MEN110 para envasado en malla

Enmalladora semiautomática MEN110

Hasta 40 mallas por minuto con el operario asistiendo el ciclo, y compatible con malla tejida y extruida. Automatiza el corte y el cierre, que es donde se va el tiempo y donde más irregular sale el trabajo a mano, sin exigir la inversión de una línea automática.

Ver la ficha de la MEN110
Enmalladora automática MEL110 para envasado continuo en malla

Enmalladora automática MEL110

Totalmente automática, con funcionamiento y control desde pantalla táctil, para el envasado continuo de producto fresco en malla. Es el salto natural cuando el volumen ya no cabe en una semiautomática y se necesita que la línea no pare entre unidad y unidad.

Ver la ficha de la MEL110
Enmalladora REK 140 de envasado automático en malla tubular

Enmalladora REK 140

Hasta 50 cestas por minuto, cierre con fleje de sección 5 x 0,35 mm y admite tanto malla tejida como extruida. Es la máquina de central hortofrutícola: cítricos, patata, cebolla y ajo en serie, con la ventilación y la presentación que pide el producto fresco.

Ver la ficha de la REK 140

Por encima de estas tres está la enmalladora KUK-900, para alta producción, cuando el cuello de botella de la línea ya no puede estar en el envasado.

De la mano a la máquina: qué cambia

Comparativa entre enmallado manual y los distintos niveles de automatización
Aspecto A mano Semiautomática Automática
RitmoEl del operarioHasta 40 mallas/min (MEN110)Hasta 50 cestas/min (REK 140)
Uniformidad del envaseVariableBuenaAlta y repetible
Desperdicio de mallaEl más altoMenorEl más bajo
Mano de obraAlta y dedicadaUn operario por máquinaUn operario por línea
Formato de mallaSaco o rolloBobina o sacoBobina
InversiónNingunaContenidaMayor, se amortiza con volumen
Encaja enVenta directa, volumen bajoProducción mediaCentral y producción grande

La pregunta correcta no es cuántas unidades por minuto hace cada máquina, sino cuántas necesitas tú y cuánta gente puedes dedicar al envasado en el pico de campaña. Con esos dos datos, más el formato de malla que uses, la elección se resuelve sola. Nosotros vemos la línea y te decimos cuál encaja, sin vender por encima de lo que hace falta.

¿Cómo elegir la malla correcta?

Estos son los cinco pasos que seguimos cuando un cliente nos llama para revisar su envasado. Contestarlos en orden evita casi todos los errores caros.

  1. Empieza por el producto. Pieza redonda y regular como naranja, cebolla o patata: malla tubular extruida, con el calibre ajustado al diámetro. Producto que va a granel en formato pesado: raschel. Marisco: formato específico de acuicultura, no el de fruta.
  2. Fija el formato de venta. El peso del envase final manda sobre la anchura y sobre el tipo de malla. Un mismo producto en malla de consumo y en saco grande no lleva la misma red, y suponerlo es el error más repetido.
  3. Elige el color con la fruta delante. Usa la tabla de arriba como punto de partida y confírmalo con una muestra sobre el producto de la campaña en curso. Si el envase va impreso, cuenta con la cantidad mínima y con el plazo.
  4. Mira cuánta gente tienes. Si el envasado depende de manos disponibles en el pico de campaña, ahí está el argumento de la máquina, más que en el ahorro de material. La malla en bobina solo tiene sentido si hay enmalladora que la use.
  5. Cierra el formato de suministro. Bobina si envasas en serie, saco precortado si es puntual, rollo si el tamaño cambia a menudo. Es la decisión que más afecta al coste por unidad envasada.

¿No tienes claro qué malla te conviene?

Nuestros técnicos revisan tu producto, tu formato y tu ritmo de campaña, y te dicen qué malla y, si hace falta, qué enmalladora encajan. Con muestras físicas antes de que cierres nada.

Solicitar asesoramiento O llámanos: +34 974473506

Sostenibilidad y normativa: hacia dónde va el envase

El envase de fruta y hortaliza está en el centro del cambio regulatorio europeo. La normativa de envases y residuos de envases y la directiva sobre plásticos de un solo uso empujan a reducir material, a mejorar la reciclabilidad y, en algunos formatos y países, a sustituir el plástico directamente. Francia ya restringe el envase plástico en determinados formatos de fruta y hortaliza, y la gran distribución europea ha incorporado criterios de sostenibilidad del envase a sus pliegos de proveedor.

Para la malla, esto se traduce en tres frentes concretos:

  • Reciclabilidad real. La malla de polietileno es reciclable, pero solo si el residuo se separa y se compacta. Una prensa en el almacén convierte un residuo voluminoso en material con valor.
  • Reducción de material. Ajustar el calibre y la anchura al producto, en vez de usar un formato único para todo, reduce el plástico por unidad envasada sin cambiar de material.
  • Malla compostable. La tenemos en catálogo, con stock de los formatos habituales, y es la única vía que sustituye el material en lugar de optimizarlo.

Lo decimos sin adornos: la vía más inmediata y más rentable para reducir plástico en el envasado con malla no es cambiar de material, es dejar de desperdiciarlo. El recorte que se tira en un enmallado manual irregular es material comprado que nunca llega a envolver producto.

Línea de envasado de Fontanet Group con maquinaria en funcionamiento
Cómo se optimiza una línea de envasado: el envase y la máquina, trabajando juntos.

Preguntas frecuentes sobre malla para fruta

¿Qué tipo de malla es mejor para naranjas?
Lo habitual es malla tubular extruida de polietileno en rojo o naranja. El rojo refuerza el tono cálido del cítrico y es el estándar de la industria española; el naranja respeta mejor el color real de la fruta y se usa más en exportación. Para volumen alto, la malla en bobina alimentando una enmalladora automática es lo que baja el coste por unidad envasada.
¿Cuál es la diferencia entre malla raschel y malla extruida?
La extruida se fabrica extruyendo polietileno en forma de tubo continuo: es ligera, económica y muy rápida de aplicar en máquina. La raschel se teje entrelazando hilos, lo que le da más resistencia y más elasticidad, y aguanta mejor los formatos pesados de patata o cebolla a granel. La extruida gana en coste y velocidad; la raschel, en resistencia y acabado.
¿Qué anchura y calibre de malla necesito?
La anchura se elige por el diámetro del producto y por el peso del envase final: cuanto mayor el calibre de la fruta y mayor el formato, más anchura. El tamaño de orificio se ajusta para que la pieza no se escape ni se marque. Lo fiable es probar con una muestra de la campaña en curso, porque el calibre cambia entre añadas.
¿La malla se puede imprimir con mi marca?
Sí. La malla admite impresión personalizada, y también se puede llevar la marca en la etiqueta o el cierre. Los pedidos con impresión llevan una cantidad mínima de fabricación, así que conviene plantearlo con margen antes de campaña.
¿Qué color de malla conviene a cada producto?
Rojo para naranjas y cebollas, amarillo para limones, verde para lima, aguacate y línea ecológica, blanco para ajo y champiñón, negro para presentación premium y morado para uva. El color no es solo estética: filtra la percepción del color de la fruta en el lineal y es lo primero que identifica el comprador.
¿La malla de polietileno es reciclable?
Sí. El polietileno de la malla es reciclable en el flujo de plásticos. En central, lo práctico es acumular el recorte y la malla retirada, compactarlo en balas con una prensa y entregarlo a un gestor autorizado, que en muchos casos paga por el material.
¿Cuál es la malla más resistente?
La raschel tejida. Su estructura entrelazada reparte la tensión y aguanta mejor los sacos pesados y el manejo brusco en almacén. La extruida es más ligera y económica, y rinde perfectamente en formatos de consumo, pero se queda corta cuando el saco pesa y se manipula mucho.
¿Qué enmalladora necesito para mi producción?
Depende del volumen y de cuánta mano de obra quieras dedicar. Para producción media con operario asistiendo el ciclo, la MEN110 semiautomática. Para envasado continuo de producción grande, la MEL110 automática. Para envasado automático en malla tubular en central, la REK 140. Y para alta producción, la KUK-900. Lo sensato es que veamos tu línea antes de decidir.
¿Existe malla compostable para fruta?
Sí, y la trabajamos: tenemos stock de los formatos habituales y servimos bajo pedido el resto. Se fabrica a partir de celulosa en lugar de polietileno y se composta al final de su vida, así que es la vía natural para líneas ecológicas y para mercados de exportación con normativa restrictiva sobre el plástico. Pide muestra y te pasamos la ficha técnica con las certificaciones del formato.
¿Se puede envasar marisco con malla?
Sí, es un uso muy asentado. La malla se emplea en acuicultura para mejillón, ostra y almeja, donde la ventilación y el drenaje son tan importantes como en fruta. Los calibres y formatos son distintos de los de hortofrutícola, así que conviene concretarlo.
¿Hacéis envíos a toda España?
Sí. Servimos a toda la península y a Baleares y Canarias, y exportamos a Europa. Los formatos y colores más habituales los mantenemos en stock, con entrega en 24-72 horas; los formatos especiales dependen de la fabricación.
¿Puedo pedir muestras antes de comprar?
Sí, y lo recomendamos. Trabajamos con muestra física antes de cerrar pedido: es la única forma de comprobar sobre tu propia fruta cómo queda el calibre, el color y la sujeción. Dinos producto, formato y color y te las hacemos llegar.

¿Por qué comprar la malla en Fontanet Group?

Porque vendemos la malla y la máquina que la aplica, y eso cambia el consejo que recibes. Quien solo vende bobinas no tiene ningún incentivo en que consumas menos; quien solo vende máquinas no sabe cómo se comporta tu malla con tu producto.

  • 14 años de recorrido y un equipo técnico que suma más de 30 años en packaging hortofrutícola.
  • Malla tubular, raschel, extruida y compostable, en distintos calibres, anchuras y colores, con opción de impresión personalizada.
  • Gama completa de enmalladoras: MEN110 semiautomática, MEL110 automática, REK 140 y KUK-900 para alta producción.
  • Servicio integral de la máquina: ingeniería, instalación, formación y mantenimiento, con servicio técnico propio en toda España y delegaciones en Aragón y Cataluña.
  • Asesoramiento sobre tu operativa real, con muestras físicas antes de cerrar el pedido.
  • Stock permanente de los formatos y colores más demandados y envío en 24-72 horas a península, Baleares y Canarias.
  • También formatos para acuicultura: mejillón, ostra y almeja.
  • Estamos en Fraga, en el centro de la zona hortofrutícola del valle del Ebro, y eso se nota en los plazos.

Puedes ver la ficha de malla para envasado, el resto de soluciones de envases y embalajes, la gama de maquinaria de envasado, o conocer nuestra historia.

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