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Alveolos para Fruta y Hortalizas: La Guía Definitiva

Tipos de material, calibres por fruta, formatos de caja y criterios de elección, explicados por un equipo con más de 30 años de experiencia en el sector hortofrutícola.

Fontanet Group

Alveolos para fruta apilados en una central hortofrutícola, listos para el envasado de fruta de hueso

Si trabajas en una central hortofrutícola, en una cooperativa o en un almacén de manipulado, sabes que la diferencia entre una partida que llega impecable a destino y otra que llega con un 8 % de mermas rara vez está en la fruta. Está en cómo va colocada dentro de la caja. El alveolo es esa pieza discreta que nadie mira en el lineal pero que decide si el melocotón que se recolectó en Fraga el martes llega el viernes a Hamburgo con la piel intacta o con una magulladura que lo manda al destrío.

En Fontanet Group llevamos 14 años suministrando soluciones de envasado y embalaje al sector agroalimentario desde Fraga, en pleno corazón de la fruta de hueso del valle del Ebro, con un equipo de profesionales que acumula más de 30 años en el sector. Entre todos hemos visto pasar el alveolo de cartón compacto, la irrupción del PET, la vuelta de la celulosa moldeada y ahora la presión regulatoria europea. Esta guía recoge lo que nos preguntan cada campaña: qué material elegir, qué calibre pedir, cuántas cavidades entran en una caja y cómo no equivocarse.

¿Qué son los alveolos para fruta?

Un alveolo es una bandeja termoformada o moldeada con cavidades individuales, cada una dimensionada para alojar una pieza de fruta u hortaliza. Su función no es decorativa: es estructural. Cada cavidad inmoviliza la pieza, impide que roce con sus vecinas y transmite los impactos del transporte al conjunto de la bandeja en lugar de concentrarlos en un punto de la piel.

A esa función mecánica se le suman otras tres que a menudo se pasan por alto. La primera es la ventilación: los nervios y canales entre cavidades dejan pasar el aire, algo crítico en frutas que siguen respirando después de la recolección y que, sin circulación, generan condensación y aceleran la maduración. La segunda es la presentación: una caja alveolada se percibe como producto seleccionado, y eso influye en el precio que acepta la distribución. La tercera es la trazabilidad operativa, porque una bandeja de 30 cavidades garantiza que la caja lleva 30 piezas sin necesidad de contarlas.

El contexto de mercado explica por qué es un estándar tan asentado. España es el primer exportador de frutas y hortalizas frescas de la Unión Europea, con un volumen que supera de forma sostenida los 13 millones de toneladas anuales, y prácticamente toda esa producción destinada a fresco pasa por algún sistema de separación individual antes de subir al camión. El alveolo es, sencillamente, el formato que la cadena europea da por supuesto.

Tipos de alveolos según el material

Hay tres familias en el mercado profesional, y la elección entre ellas no es una cuestión de preferencia sino de destino, de fruta y de exigencia del cliente final. Celulosa moldeada, polipropileno y PET reciclado resuelven problemas distintos.

Alveolos de celulosa: 100 % reciclables y biodegradables

Se fabrican por moldeado de pasta de celulosa, un proceso que parte de fibra de papel recuperado y agua, sin aditivos plásticos. El resultado es una bandeja rígida, de tacto mate y color natural, que es a la vez reciclable en el contenedor de papel y compostable.

Su virtud técnica menos conocida y más valiosa es la absorción. La fibra retiene humedad superficial —del orden de un 3 % de su propio peso— y eso evita que se forme película de agua en el punto de contacto entre la fruta y la bandeja, que es justo donde arrancan los hongos. En fruta que sale de cámara frigorífica y se enfrenta a un salto térmico, esa capacidad marca la diferencia frente a un material impermeable.

  • Resistencia térmica: de −20 °C a +80 °C, compatible con cámara y con túnel de frío.
  • Peso: entre 15 g y 45 g por bandeja según formato y gramaje.
  • Colores: natural (marrón), blanco y otros tonos bajo pedido.
  • Certificación: disponible con certificación FSC, y conforme al Reglamento (CE) 1935/2004 de contacto alimentario.
  • Ideal para: manzana, pera, melocotón, nectarina, kiwi y tomate.

Es la opción natural cuando el destino es exportación a cadenas del norte de Europa o cuando el pliego del cliente exige envase sin plástico. Puedes ver el detalle en nuestra ficha técnica de alveolos de celulosa.

Alveolos de plástico PP (polipropileno)

El polipropileno termoformado es el caballo de batalla de las líneas de alto volumen. Es un material tenaz: flexa sin romperse, aguanta ciclos repetidos de lavado y desinfección y no se deforma con la humedad. Donde la celulosa se reblandece tras varios usos, el PP sigue entero.

Esa resistencia lo convierte en la elección obvia para circuitos de retorno, donde la bandeja vuelve al almacén y se reutiliza campaña tras campaña, y para frutas que liberan jugos —la ciruela partida, el melocotón muy maduro— porque la superficie no absorbe y se limpia con un simple enjuague.

  • Resistencia térmica: de −10 °C a +120 °C.
  • Peso: entre 10 g y 30 g por bandeja.
  • Espesores habituales: de 0,3 mm a 0,6 mm.
  • Colores: transparente, blanco, negro, azul, rojo, amarillo y verde.
  • Reciclabilidad: contenedor amarillo, código 5 (PP).
  • Ideal para: fruta con alta producción de jugos, fruta tropical y hortaliza de hoja.

Alveolos de plástico R-PET (PET reciclado)

El R-PET parte de PET reciclado post-consumo —habitualmente entre un 70 % y un 100 % de contenido reciclado— y ofrece algo que ningún otro material de esta lista consigue: transparencia de cristal. La pieza se ve entera, sin sombras ni velo, y eso en un lineal de fruta premium se traduce directamente en decisión de compra.

Es además muy rígido en relación con su peso, lo que permite bajar espesores sin perder estabilidad de apilado, y es reciclable de nuevo en el mismo circuito PET, cerrando el ciclo. Su límite es térmico: por encima de +60 °C empieza a perder geometría, así que no es material para procesos con calor.

  • Resistencia térmica: de −20 °C a +60 °C.
  • Peso: entre 8 g y 25 g por bandeja.
  • Espesores habituales: de 0,25 mm a 0,50 mm.
  • Ideal para: fruta premium, presentación en supermercado y líneas gourmet.

Consulta también nuestra gama de alveolos de plástico y de alveolos tipo 3.

Comparativa completa: celulosa vs PP vs R-PET

Comparativa de características entre alveolos de celulosa, polipropileno y PET reciclado
Característica Celulosa PP R-PET
ReciclableSí (100 %)Sí (100 %)
BiodegradableNoNo
CompostableNoNo
Absorción de humedadAlta (3 %)NulaNula
TransparenciaNoOpcionalAlta
ReutilizableNo (1 uso)Sí (múltiples)Limitado
Resistencia térmica−20 °C a +80 °C−10 °C a +120 °C−20 °C a +60 °C
Peso medio (bandeja 60x40)30-45 g15-30 g12-25 g
Certificación FSCDisponibleN/AN/A
Coste unitarioMedioBajo-MedioMedio-Alto
Ideal paraExportación, eco-friendlyAlto volumen, reutilizaciónPremium, punto de venta

Calibres y formatos disponibles

El calibre es el diámetro de la cavidad, y tiene que corresponderse con el diámetro real de la pieza. Es el punto donde más se falla. Una cavidad grande deja la fruta suelta, y una pieza que baila dentro de su hueco recibe todos los golpes del transporte: el alveolo deja de proteger y pasa a ser un mero separador. Una cavidad pequeña obliga a forzar la pieza al encajarla, marca la piel en el borde y a menudo impide cerrar bien la caja. El margen útil es estrecho, de unos pocos milímetros, y por eso conviene calibrar la producción antes de cerrar el pedido en lugar de asumir el calibre de la campaña anterior.

Alveolos para caja 60x40 cm

Es el formato estándar europeo, el que encaja en palet 120x80 sin desperdiciar superficie y el que asumen por defecto las cajas normalizadas del sector. Si exportas, es casi con seguridad tu formato.

  • Configuraciones habituales: 4x5 (20 cavidades), 5x6 (30), 6x8 (48) y 8x10 (80).
  • Calibres más comunes: de 40 mm a 90 mm de diámetro.
  • Altura de cavidad: de 25 mm a 55 mm según fruta.

Alveolos para caja 50x30 cm

Formato de media caja, más manejable, muy extendido en mercado nacional, mercas y canal HORECA, donde el pedido es más fraccionado y la caja se manipula a mano muchas más veces.

  • Configuraciones habituales: 3x4 (12 cavidades), 4x5 (20) y 5x6 (30).
  • Calibres más comunes: de 35 mm a 80 mm de diámetro.

Tabla de calibres por tipo de fruta

Calibre recomendado, número de cavidades y material sugerido para cada tipo de fruta
Fruta Calibre (mm) Cavidades (60x40) Cavidades (50x30) Material recomendado
Melocotón60-8020-3012-20Celulosa / PP
Paraguayo55-7024-3015-20Celulosa
Manzana65-8520-2812-16Celulosa / R-PET
Pera55-7524-3015-20Celulosa
Nectarina55-7524-3015-20Celulosa / PP
Ciruela40-5530-4820-30PP / Celulosa
Tomate50-8020-3012-20Celulosa / PP
Kiwi45-6528-3618-24Celulosa
Granada70-9016-2010-12Celulosa / PP
Mango75-10012-168-12PP / R-PET
Aguacate55-7520-2812-18PP

Alveolos por tipo de fruta

Cada especie plantea un problema distinto. Unas piden absorción, otras ventilación, otras profundidad de cavidad. Estas son las que más nos consultan.

Alveolos para melocotón y paraguayo

Es la aplicación reina en el valle del Ebro y probablemente la que más alveolo consume en España. La piel del melocotón es aterciopelada y extraordinariamente sensible: una presión sostenida de unas pocas horas deja una marca que se oscurece días después, ya en destino, cuando la reclamación es inevitable. Por eso aquí la separación individual no es opcional.

Recomendamos calibres de 60 a 80 mm y configuraciones de 20 a 30 cavidades en caja 60x40. La celulosa suele ganar por su capacidad de absorber los jugos de alguna pieza que llegue tocada, evitando que el problema se extienda al resto de la bandeja. El paraguayo, por su forma achatada, pide cavidad más ancha y menos profunda: calibres de 55 a 70 mm con asiento plano.

Alveolos para manzana y pera

La manzana es, a escala mundial, la fruta que más alveolos consume, y no por fragilidad sino por volumen y por la duración de sus tránsitos: son partidas que pasan meses en atmósfera controlada y luego viajan lejos. Su piel resiste el impacto puntual pero se marca con el roce continuado, así que lo que hay que evitar es el movimiento dentro de la caja.

Calibres de 65 a 85 mm y de 20 a 28 cavidades en 60x40. Aquí la celulosa funciona muy bien en exportación, y el R-PET gana cuando la manzana va a lineal premium y se quiere que la pieza se vea. La pera exige más cuidado por el cuello: conviene cavidad algo más profunda y calibre de 55 a 75 mm para que el pedúnculo no presione a la vecina.

Alveolos para nectarina y ciruela

La nectarina, sin la vellosidad que protege al melocotón, tiene una piel lisa que muestra cualquier defecto con crudeza. Además transpira con intensidad, de modo que la ventilación entre cavidades es determinante: sin circulación de aire aparece condensación en la parte baja de la pieza y, con ella, el foco de podredumbre. Calibres de 55 a 75 mm.

La ciruela juega en otra liga de tamaño: calibres de 40 a 55 mm y bandejas densas de 30 a 48 cavidades. Al ser pequeña y rodar con facilidad, el ajuste de la cavidad importa aún más, y el PP suele imponerse por su tolerancia a los jugos de las piezas más maduras.

Alveolos para tomate y hortalizas

El tomate es un caso particular porque sigue madurando activamente en la caja y desprende etileno. Necesita protección, sí, pero sobre todo necesita que el aire circule; un alveolo demasiado cerrado acelera la maduración de toda la bandeja y acorta la vida útil justo cuando más falta hace. Buscamos por tanto diseños con canales de ventilación generosos.

Calibres de 50 a 80 mm según variedad —de rama, pera, ensalada— con 20 a 30 cavidades en 60x40. En hortalizas, el pimiento y algunas variedades de calabacín para lineal premium también recurren al alveolo, generalmente en PP por resistencia a la humedad. Puedes ver el conjunto de la gama en envases y consumibles.

Alveolos para kiwi y fruta tropical

El kiwi es alargado y se apoya de costado, lo que exige cavidades ovaladas más que circulares; calibres de 45 a 65 mm con 28 a 36 cavidades. La celulosa encaja bien porque absorbe la humedad que desprende la piel.

Mango, aguacate y granada comparten un rasgo: calibre grande y peso elevado por pieza, lo que obliga a cavidades profundas y a bandejas con nervadura reforzada para que no cedan al apilar. Mango de 75 a 100 mm con solo 12 a 16 cavidades por caja; granada de 70 a 90 mm. En estos casos el PP y el R-PET aportan la rigidez que el peso reclama.

Detalle de las cavidades de un alveolo para fruta, con los canales de ventilación entre huecos
Detalle de cavidades y canales de ventilación: la geometría entre huecos es lo que permite que el aire circule dentro de la caja cerrada.

Ventajas de usar alveolos profesionales

Protección mecánica

Cada pieza queda inmovilizada y aislada de sus vecinas. La reducción de mermas por daño mecánico frente al granel suelto es drástica, y se nota sobre todo en trayectos largos y en fruta de hueso.

Presentación en punto de venta

Una caja alveolada se lee como producto seleccionado: piezas alineadas, mismo calibre, sin huecos. Es percepción de calidad antes de tocar la fruta.

Sostenibilidad

Opciones 100 % reciclables y compostables, alineadas con la normativa europea de envases y con los pliegos de sostenibilidad de la gran distribución.

Eficiencia logística

El alveolo estabiliza el apilado y aprovecha mejor el volumen de caja, lo que se traduce en más piezas por palet y menos coste de transporte por kilo.

Ventilación y conservación

Los canales entre cavidades permiten circular el aire, retrasan la maduración y evitan la condensación que dispara los hongos.

Higiene alimentaria

Barrera individual entre piezas, con materiales conformes a la normativa de higiene alimentaria y de contacto con alimentos de la Unión Europea.

Trazabilidad y conteo

El número de cavidades fija el número de piezas por caja: el recuento es inmediato y el peso neto, previsible.

Versatilidad

Disponibles para cualquier calibre, material y formato de caja, incluidas configuraciones a medida cuando el producto lo exige.

¿Cómo elegir el alveolo correcto para tu producto?

En la práctica, acertar es seguir un orden. Estos seis pasos resuelven la mayoría de los casos que nos llegan:

  1. Identifica el producto. Especie y variedad, porque no se comporta igual un melocotón de carne dura que uno de carne blanda.
  2. Mide el calibre real de tu producción. Con calibrador, sobre una muestra de la campaña en curso, no sobre la ficha de la variedad.
  3. Fija el formato de caja. 60x40 cm si exportas; 50x30 cm para nacional y HORECA.
  4. Elige el material. Celulosa para exportación y pliegos sin plástico, PP para reutilización y alto volumen, R-PET para presentación premium.
  5. Define las cavidades. A partir del peso neto que quieres por caja y del calibre medido.
  6. Contrasta con un técnico. Una muestra física antes de cerrar el pedido evita una campaña entera con el alveolo equivocado.

¿Necesitas ayuda para elegir?

Nuestros técnicos te asesoran sin compromiso. Más de 30 años de experiencia en packaging hortofrutícola, con muestras físicas antes de que cierres el pedido.

Solicitar asesoramiento O llámanos: +34 974 47 35 06

Alveolos sostenibles: el futuro del packaging hortofrutícola

El marco regulatorio europeo sobre envases y residuos de envases está reescribiendo las reglas del sector. La dirección es inequívoca: menos plástico virgen, más contenido reciclado y envases diseñados desde el principio para poder reciclarse. Para una central hortofrutícola esto ha dejado de ser un asunto de imagen para convertirse en una condición de acceso al cliente.

Los alveolos de celulosa con certificación FSC son hoy la respuesta más completa: cero plástico, fibra procedente de bosques gestionados de forma responsable, reciclables en el circuito del papel y compostables. El R-PET aborda el problema por el otro extremo, dando salida al PET post-consumo y devolviéndolo al mismo ciclo en lugar de degradarlo a usos inferiores.

La presión, además, ya no llega solo del legislador. Las grandes cadenas de distribución europeas han incorporado criterios de sostenibilidad del envase a sus pliegos de proveedor, y en muchos casos el material del alveolo se ha convertido en un requisito de entrada, no en un argumento comercial. Anticiparse a ese cambio sale más barato que reaccionar a él a mitad de campaña.

En Fontanet Group ofrecemos certificación FSC en nuestra gama de celulosa y acompañamos la transición de material cuando un cliente necesita cambiar sin perder rendimiento en línea.

Alveolo de R-PET para fruta en el almacén de Fontanet Group en Fraga
El alveolo de R-PET en nuestro almacén de Fraga: así viaja la fruta protegida dentro de la caja.

Preguntas frecuentes sobre alveolos para fruta

¿Qué son los alveolos para fruta?
Son bandejas termoformadas o moldeadas con cavidades individuales, diseñadas para proteger, separar y presentar cada pieza de fruta u hortaliza durante el transporte, el almacenamiento y la exposición en punto de venta. Se fabrican en celulosa moldeada, polipropileno (PP) y PET reciclado (R-PET), y cada material responde a una necesidad distinta.
¿Cuál es la diferencia entre alveolos de celulosa y de plástico?
La celulosa es biodegradable y compostable, y absorbe humedad superficial, lo que la hace idónea para exportación y para clientes con pliegos sin plástico. El plástico (PP o R-PET) es más resistente, admite reutilización y ofrece transparencia, por lo que gana en circuitos de retorno y en presentación de fruta premium.
¿Qué calibre de alveolo necesito para mi fruta?
El calibre debe corresponderse con el diámetro real de la pieza. Como referencia: melocotón 60-80 mm, manzana 65-85 mm, ciruela 40-55 mm, kiwi 45-65 mm. Conviene medir sobre una muestra de la campaña en curso, porque el calibre varía entre añadas. Nosotros te ayudamos a fijarlo.
¿Los alveolos de celulosa son aptos para contacto alimentario?
Sí. Nuestros alveolos de celulosa cumplen el Reglamento (CE) 1935/2004 sobre materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos, y disponen de la documentación de conformidad correspondiente, que entregamos con el suministro.
¿Cuántas unidades de fruta caben en un alveolo estándar?
Depende del formato de caja y del calibre. En caja 60x40 cm el rango habitual va de 12 piezas (calibre grande, tipo mango) a 80 piezas (calibre pequeño, tipo ciruela). En caja 50x30 cm, de 8 a 30 piezas. Las configuraciones más vendidas son 20 y 30 cavidades.
¿Se pueden personalizar los alveolos con el logo de mi empresa?
Sí. En alveolos de plástico (PP y R-PET) la personalización se resuelve mediante impresión o grabado en molde. En celulosa, lo habitual es hacerlo con etiquetas o banderolas integradas en la bandeja. Consúltanos el volumen mínimo para cada opción.
¿Cuál es el pedido mínimo de alveolos?
Varía según material, formato y si la referencia está en stock o requiere fabricación. Los formatos estándar tienen mínimos considerablemente más bajos que las configuraciones a medida. Contacta con nuestro equipo comercial y te preparamos una oferta ajustada a tu volumen.
¿Los alveolos son reciclables?
Todos lo son, por vías distintas. La celulosa va al contenedor azul de papel y cartón, y además es compostable. El PP va al contenedor amarillo con código de reciclaje 5. El R-PET también al amarillo, y se recicla de nuevo dentro del circuito PET, cerrando el ciclo del material.
¿Hacéis envíos a toda España?
Sí. Servimos a toda la Península, Baleares y Canarias, y exportamos al resto de Europa desde nuestras instalaciones de Fraga (Huesca). El plazo concreto depende de la referencia y de si está en stock; nuestro equipo comercial te lo confirma al preparar la oferta.
¿Qué ventajas tiene Fontanet Group frente a otros proveedores?
14 años de recorrido y un equipo técnico con más de 30 años en el sector, gama completa en los tres materiales y en todos los calibres habituales, asesoramiento técnico con muestras físicas antes del pedido, stock de los formatos más demandados, certificación FSC en celulosa y servicio postventa. Estamos en Fraga, en el centro de la zona productora de fruta de hueso, y eso se nota en los plazos.

Por qué elegir Fontanet Group como proveedor de alveolos

Llevamos 14 años trabajando con centrales hortofrutícolas, cooperativas y almacenes de manipulado desde Fraga, en Huesca, con profesionales que suman más de 30 años en el sector. Esa ubicación no es un dato de contacto: estamos dentro de la zona productora, lo que significa que conocemos las campañas por dentro y que los plazos de servicio a la zona son cortos.

  • Gama completa en celulosa, PP y R-PET, en todos los calibres y formatos habituales.
  • Asesoramiento técnico real: analizamos tu fruta, tu caja y tu línea antes de recomendar.
  • Muestras físicas antes de cerrar pedido, para validar el encaje del calibre.
  • Stock permanente de los formatos más demandados de la campaña.
  • Certificación FSC disponible en la gama de celulosa.
  • Exportación a toda Europa y servicio a Península, Baleares y Canarias.
  • Servicio postventa y soporte técnico continuado.
  • Clientes en Aragón, Cataluña, Murcia, Valencia, Andalucía y Extremadura.

Puedes conocer más sobre nosotros en nuestra historia o revisar el resto de soluciones de envases y embalajes y de maquinaria de envasado.

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