El film estirable es la pieza más barata de toda la cadena logística y, a la vez, la que decide si un palé llega entero a destino o se abre a mitad de trayecto. Se ve poco, se valora menos y sin embargo cada año se envuelven con él millones de palés en toda Europa. Esta guía recoge lo que preguntan nuestros clientes cada semana: qué tipo de film corresponde a cada operativa, cuántas micras hacen falta de verdad, qué significa el preestiro y en qué momento deja de tener sentido enfardar a mano.
En Fontanet Group llevamos 14 años suministrando soluciones de envasado y embalaje desde Fraga, en Huesca, con un equipo de profesionales que acumula más de 30 años en el sector. En ese tiempo hemos visto pasar el film de 30 micras aplicado a pulso, la llegada del preestiro motorizado y ahora la presión regulatoria europea para reducir plástico. La particularidad de esta guía es que trata el film y la máquina como lo que son: un solo sistema. Elegir el film sin mirar la enfardadora, o comprar la enfardadora sin recalcular el film, es la forma más habitual de perder dinero en el paletizado.

¿Qué es el film estirable industrial?
El film estirable industrial es una película de polietileno lineal de baja densidad (LLDPE) que se estira al aplicarse sobre una carga paletizada. Al hacerlo entra en juego su memoria elástica: el film intenta recuperar su longitud original y aprieta la carga contra sí misma. A eso se suma la adherencia o cling, la propiedad que hace que las capas de film se peguen entre ellas sin necesidad de cinta ni grapa.
Su función es estabilizar la carga durante el transporte, el almacenamiento y la manipulación. Un palé bien enfardado no se descuadra al frenar el camión, no permite que una caja se deslice hacia fuera y protege el contenido del polvo y de la humedad. También cumple una función de control: si alguien abre el film, se nota.
Conviene no confundirlo con otros plásticos de embalaje. El film retráctil necesita calor para contraerse. El film de burbujas amortigua impactos, no sujeta. Y el film alimentario doméstico no tiene nada que ver con esto: ni el espesor, ni la resistencia, ni la formulación. El film estirable industrial está hecho específicamente para paletizar, y en las formulaciones de más prestaciones se recurre al mLLDPE (polietileno metaloceno), que aguanta más estiramiento sin romperse.
Tipos de film estirable según su aplicación
Hay cuatro familias en el mercado profesional, y la elección entre ellas no es una cuestión de gusto sino de cuántos palés salen al día, de cómo es la carga y de qué máquina hay (o no hay) en el almacén. Vale la pena leerlas las cuatro antes de decidir: es frecuente descubrir que se lleva años pagando de más por usar la familia equivocada.
Film estirable manual
Se aplica a mano, con o sin dispensador de mandril. Es la opción lógica para almacenes que enfardan por debajo de 15-20 palés diarios, para comercio, para talleres y para empresas de mudanzas.
- Anchuras habituales: 450 y 500 mm; en minibobina, 100, 125 y 150 mm.
- Espesores: 15, 17, 20 y 23 micras.
- Peso por bobina: de 1,5 a 2,5 kg, para que se pueda manejar toda la jornada.
- Longitud: de 150 a 300 m según anchura y micraje.
- Colores: transparente, negro opaco, blanco y colores para codificar destinos.
- Mandril: 50 mm de diámetro interior, y 76 mm en algunos formatos.
Un operario con práctica enfarda entre 15 y 25 palés por jornada. A favor: inversión casi nula, no hace falta corriente, y se puede enfardar en cualquier rincón del almacén. En contra: se consume entre 200 y 300 gramos de film por palé, la tensión depende del brazo del operario —y del cansancio a media tarde— y el resultado nunca es del todo uniforme.
Un detalle que cambia el consumo
El dispensador con freno regulable es la mejora más barata que existe en enfardado manual. Permite fijar la tensión en lugar de dejarla al criterio de cada operario y reduce el consumo de film de forma apreciable, además de dar un palé mucho más regular.
Film estirable automático (para máquina)
Está formulado para enfardadoras y robots de paletizado. Es el film de centros logísticos, fábricas y almacenes que superan los 20 palés diarios o que tienen línea de producción continua.
- Anchuras habituales: 500 mm como estándar; también 450 y 750 mm.
- Espesores: de 12 a 23 micras, por debajo del manual gracias al preestiro de la máquina.
- Peso por bobina: de 12 a 20 kg, para espaciar los cambios de bobina.
- Longitud: de 1.500 a 2.500 m según micraje.
- Mandril: 50 o 76 mm de diámetro interior.
La diferencia real no está en el film, está en el preestiro. La enfardadora estira la película entre un 150 y un 300 % antes de que toque la carga, así que una bobina de 20 micras rinde como si fuera de 35 a 60. El consumo por palé baja a 80-150 gramos, la tensión es la misma en el primer palé del turno y en el último, y el ciclo se resuelve en uno o dos minutos.
A cambio hay que invertir en máquina, reservarle sitio y hacerle un mantenimiento periódico. Nuestro film automático es compatible con las enfardadoras habituales del mercado, sea cual sea su marca: para acertar solo necesitamos el diámetro de mandril y las dimensiones máximas de bobina que admite el portabobinas.
Film preestirado
Es film que sale ya estirado de fábrica. El operario no tiene que hacer fuerza para tensarlo, solo lo acompaña alrededor del palé. Resuelve un problema muy concreto: el esfuerzo repetitivo de enfardar a mano.
- Anchuras habituales: 430 y 500 mm.
- Espesores: de 7 a 10 micras, mucho más fino porque ya viene estirado.
- Peso por bobina: de 1,0 a 2,0 kg.
- Longitud: de 300 a 600 m, más metros que el manual convencional pese a ser más fino.
Se aplica con una fracción del esfuerzo, pesa menos en la mano, no hace el ruido característico del film al estirarse y consume bastante menos plástico por palé. Su límite está en las cargas muy pesadas o de geometría irregular, donde la capacidad de sujeción se queda corta frente a un manual de 23 micras bien aplicado. El precio por bobina es algo mayor, pero el coste por palé envuelto suele salir por debajo.
Film macroperforado
Film estirable con perforaciones regulares que dejan circular el aire a través de la carga. En hortofrutícola no es una opción, es un requisito.
- Perforación: agujeros regulares que ventilan sin comprometer la resistencia del film.
- Anchura habitual: 500 mm.
- Espesores: 17, 20 y 23 micras, algo más gruesos para compensar las perforaciones.
- Disponible en versión manual y automática.
La razón es la cadena de frío. Un palé de fruta envuelto en film continuo se convierte en una cámara cerrada: el aire refrigerado no llega al centro, la humedad que desprende el producto se queda dentro y aparece condensación. Con film macroperforado el frío atraviesa la carga y el palé se enfría de forma homogénea. El precio a pagar es evidente: menos barrera frente al polvo y a la humedad exterior, y ninguna hermeticidad.
Dónde se nota más
En las centrales hortofrutícolas del valle del Ebro, Murcia, Almería y Valencia, el macroperforado es lo que separa un palé que llega en condiciones de otro que llega con moho en las cajas centrales. Si tu producto entra en cámara, este es tu film.
Comparativa: manual, automático, preestirado y macroperforado
| Característica | Manual | Automático | Preestirado | Macroperforado |
|---|---|---|---|---|
| Aplicación | A mano / dispensador | Enfardadora o robot | A mano, sin esfuerzo | Manual o automática |
| Volumen ideal (palés/día) | 1 - 20 | 20 - 200+ | 1 - 20 | Cualquiera |
| Espesor típico | 15 - 23 micras | 12 - 23 micras | 7 - 10 micras | 17 - 23 micras |
| Anchura estándar | 450 - 500 mm | 500 mm | 430 - 500 mm | 500 mm |
| Consumo por palé | 200 - 300 g | 80 - 150 g | 120 - 180 g | Variable |
| Preestiro | Del operario (~50 %) | Motorizado (150-300 %) | De fábrica (~300 %) | Según aplicación |
| Inversión inicial | Baja (dispensador) | Media-alta (máquina) | Baja (dispensador) | Baja-media |
| Tiempo por palé | 3 - 5 min | 1 - 2 min | 2 - 4 min | Variable |
| Ventila la carga | No | No | No | Sí |
| Encaja en | Pyme, volumen bajo | Logística, alto volumen | Ergonomía, menos plástico | Agroalimentario, frío |
Especificaciones técnicas: qué mirar antes de pedir
El film estirable se define por unos pocos parámetros que determinan su rendimiento y su coste real. Conocerlos evita el error más caro del sector: comprar por precio de bobina en lugar de por coste por palé envuelto.
Micras: el espesor
La micra mide el espesor de la película. El rango industrial va de las 7-8 micras del preestirado ultrafino a las 35 micras de las cargas más exigentes. Los dos micrajes que cubren la mayoría de las operativas son 17 y 23. La regla es sencilla: cuanto más pesa la carga y cuantas más aristas tiene, más espesor hace falta.
- 7-10 micras: preestirado, cargas ligeras y regulares.
- 12-15 micras: automático sobre cargas regulares y bien apiladas.
- 17-20 micras: el rango polivalente, el que resuelve casi todo.
- 23 micras: cargas pesadas y transporte largo.
- 30-35 micras: cargas extremas y productos con aristas cortantes.
Anchuras
Las minibobinas de 100, 125 y 150 mm sirven para agrupar producto, sujetar parcialmente o proteger esquinas. Para palé completo, el estándar manual es 450 y 500 mm, y en máquina la anchura de referencia es 500 mm. Los 750 mm quedan para cargas de gran formato y enfardadoras preparadas para ello. Si no hay una razón para salirse, 500 mm es la anchura con mejor relación entre cobertura y precio.
Peso de bobina y autonomía
En manual, de 1,5 a 2,5 kg; en preestirado, de 1,0 a 2,0 kg; en automático, de 12 a 20 kg. Ese peso se traduce directamente en autonomía: una bobina automática de unos 16 kg permite encadenar decenas de palés antes de tener que parar la máquina para cambiarla. En una línea que trabaja a ritmo, cada cambio de bobina es tiempo de máquina parada, así que la bobina grande no es un capricho.
Capacidad de estiramiento
El estiramiento o elongación es cuánto se alarga el film antes de romperse, y es el factor que más pesa en la economía del enfardado. A mano, sin ayuda, el operario estira alrededor de un 30-70 % según su fuerza y su técnica. Con dispensador de freno, en torno al 50-100 %. Con preestiro motorizado, la máquina trabaja de forma controlada entre el 150 y el 300 %.
Un ejemplo aclara el concepto: un film de 20 micras preestirado al 250 % llega a la carga con un espesor efectivo cercano a 5,7 micras, pero conserva el comportamiento mecánico del material de partida. Dicho de otro modo, la bobina rinde tres veces y media más metros de carga cubierta.
Resistencia y adherencia
La resistencia a la perforación mide cuánto aguanta el film frente a un canto vivo o un saliente; se expresa en newtons y es lo que evita que un palé con esquinas se abra a la primera vibración. La resistencia al desgarro determina si un pequeño corte se queda ahí o recorre toda la película.
La adherencia o cling puede ser por una cara o por las dos. Lo habitual y lo recomendable en paletizado es por una sola cara: así el film se pega a sí mismo pero no al producto, y el palé se abre sin arrastrar etiquetas ni dañar embalajes. La memoria elástica es lo que mantiene la carga apretada horas después, cuando el camión lleva ya trescientos kilómetros de vibración; aquí es donde las formulaciones con metaloceno marcan diferencia. Y la transparencia, que parece un detalle estético, permite leer etiquetas y códigos sin desenfardar.
Robots enfardadores: el film y la máquina son un solo sistema
El film estirable rinde de verdad cuando lo aplica una máquina. La enfardadora automatiza el ciclo, garantiza una tensión idéntica en todos los palés, reduce el consumo de film a menos de la mitad y elimina el esfuerzo físico del operario. En Fontanet Group somos distribuidores oficiales de una gama que cubre desde el almacén que da sus primeros pasos hasta la línea de alto volumen.
¿Qué es exactamente un robot enfardador?
Un robot enfardador —también llamado envolvedora de palés o enfardadora— es la máquina que aplica el film alrededor de la carga de forma automática o semiautomática. Sus piezas clave son el portabobinas con el sistema de preestiro, el elemento que gira (plataforma, brazo o el propio robot), el panel de control y los sensores que detectan la altura de la carga.
Frente al enfardado manual gana en todo lo medible: tensión constante y programable, ciclo de uno a dos minutos, ahorro de film superior al 50 %, menos bajas por esfuerzo repetitivo y un palé que siempre sale igual. Según el modelo y la operativa, la capacidad va de unos 15 palés por hora a más de 100.

Enfardadora de plataforma giratoria LD-200
El palé se coloca sobre una plataforma que gira mientras el carro sube y baja aplicando el film. Es la primera enfardadora de la mayoría de almacenes: se instala sin obra, se aprende en una mañana y ocupa poco. Encaja en volúmenes medios y cargas por debajo de las dos toneladas.
Ver ficha técnica de la LD-200Enfardadora de plataforma giratoria
Es el planteamiento más extendido y el más económico. El palé gira; el film se aplica en espiral mientras el carro recorre la altura de la carga. Se instala en cualquier sitio con una toma de corriente, no necesita obra civil y el mantenimiento es mínimo. Su límite es físico: si la carga es demasiado pesada o demasiado inestable, hacerla girar deja de ser buena idea.

Enfardadora de brazo rotatorio
Aquí el palé no se mueve: es un brazo el que gira a su alrededor. Eso quita el límite de peso y permite enfardar cargas inestables o de geometría irregular que nunca aguantarían una plataforma giratoria. Se integra bien en líneas con transporte por rodillos.
Ver ficha técnica de la enfardadora de brazoEnfardadora de brazo rotatorio
La diferencia con la plataforma es conceptual: el palé permanece inmóvil en el suelo y el brazo describe el giro. Al no someter la carga a fuerza centrífuga, desaparece el límite de peso y desaparecen los problemas con cargas altas, blandas o mal apiladas. Es también la opción natural cuando el palé llega y sale por una línea de transporte, porque no hay que subirlo ni bajarlo de ninguna plataforma. La inversión es superior a la de plataforma y se justifica por volumen o por el tipo de carga.

Robot enfardador móvil Speedy
Un robot autónomo que rodea el palé por sí mismo. No necesita instalación fija ni un hueco reservado: se lleva donde esté la carga, incluido el muelle. Compacto y fácil de mover entre zonas, es la respuesta cuando el enfardado no ocurre siempre en el mismo punto.
Ver ficha técnica del Speedy
Robot enfardador móvil Master 3 X4
El escalón superior entre los robots móviles: más velocidad de ciclo, preestiro avanzado y panel con programas memorizados, para dar a cada tipo de carga su receta de enfardado sin reajustar la máquina cada vez.
Ver ficha técnica del Master 3 X4Robots enfardadores móviles
El robot móvil resuelve un problema de layout más que de volumen. Funciona con batería, se desplaza solo alrededor del palé y no exige reservarle un espacio fijo en planta. Para almacenes con varios puntos de enfardado, con distribución cambiante o con trabajo en muelle, es la solución que evita mover la carga hasta la máquina. Un solo operario puede gestionarlo sin esfuerzo y la autonomía cubre holgadamente una jornada de trabajo normal.
Manual frente a automático, en números
| Aspecto | Enfardado manual | Enfardado automático |
|---|---|---|
| Consumo de film por palé | 200 - 300 g | 80 - 150 g |
| Tiempo por palé | 3 - 5 min | 1 - 2 min |
| Consistencia del resultado | Variable, depende del operario | Uniforme, programada |
| Esfuerzo físico | Alto, con riesgo de lesión | Mínimo: colocar y retirar el palé |
| Dedicación de personal | Un operario por punto | Un operario para varias máquinas |
| Sujeción de la carga | Media | Alta, con tensión controlada |
| Inversión inicial | La del dispensador | La de la máquina |
| Dónde encaja | Hasta 15-20 palés/día | A partir de 15-20 palés/día |
La conclusión práctica es que el punto de inflexión está entre 15 y 20 palés diarios. Por debajo, el dispensador con freno o el film preestirado resuelven bien. Por encima, la diferencia de consumo por palé se acumula lo bastante rápido como para que la máquina se pague sola en cuestión de meses, y eso antes de contar el tiempo de operario liberado.
El preestiro motorizado, que es donde está el ahorro
El sistema es mecánicamente simple: dos rodillos motorizados por los que pasa el film antes de llegar a la carga. El segundo gira más rápido que el primero, y esa diferencia de velocidad es la que estira la película de forma controlada y repetible, sin depender de nadie.
- 100 %: el film sale con el doble de su longitud original.
- 200 %: el triple.
- 300 %: el cuádruple, el techo razonable para films estándar.
Traducido a bobinas: sin preestiro, un metro de film cubre un metro de carga; con preestiro al 300 %, ese mismo metro cubre cuatro. Es una reducción del 75 % en metros de bobina consumidos para el mismo trabajo. Para hacer tu propio cálculo basta con tomar el gasto anual actual en film, aplicar la reducción que permita tu preestiro y comparar la diferencia con el coste de la máquina: ese cociente son los meses de amortización.
Preestirar no debilita el palé, lo mejora
Es la duda más frecuente y la respuesta va en sentido contrario a la intuición. Un film estirado al 250 % por la máquina sujeta mejor que un film más grueso aplicado a pulso, porque la tensión es uniforme en todas las vueltas y en todos los palés. Lo que falla en el enfardado manual no suele ser el material: es la irregularidad.
¿Cómo elegir el film estirable correcto?
Estos cinco pasos son los que seguimos cuando un cliente nos llama para revisar su paletizado. Contestarlos en orden evita casi todos los errores caros.
- Cuenta los palés que salen al día. Hasta 10, film manual o preestirado. De 10 a 30, manual de calidad con dispensador de freno, o una primera enfardadora de plataforma. De 30 a 80, plataforma o brazo rotatorio según la carga. Por encima de 80, robot móvil o línea automática.
- Mira cómo es la carga. Cajas regulares y estables: 17-20 micras. Cargas por encima de 1.500 kg: 23 micras o más, y brazo rotatorio. Aristas o salientes: film de alta resistencia a la perforación. Producto que respira o que entra en cámara: macroperforado, sin discusión.
- Piensa en el trayecto. Para almacén propio y distancias cortas, film estándar. Para transporte nacional, film con buena memoria elástica que aguante la vibración. Para exportación marítima, más vueltas, refuerzo en la base y film de prestaciones altas.
- Ten en cuenta dónde espera el palé. Nave climatizada: cualquier film. Intemperie o muelle abierto: film con protección frente a la radiación solar. Cámara frigorífica: macroperforado o un film con buena adherencia en frío, porque el cling cae con la temperatura.
- Haz el cálculo antes de comprar máquina. Gasto actual en film, gasto estimado con preestiro, horas de operario que se liberan y coste de la máquina. Con esos cuatro números sale el plazo de amortización, y sale en meses, no en años.
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Nuestros técnicos revisan tu operativa —tus palés, tu carga, tu ritmo— y te dicen qué combinación de film y máquina amortiza antes. Con muestras físicas antes de que cierres nada.
Solicitar asesoramiento O llámanos: +34 974473506Film estirable y sostenibilidad
La normativa europea de envases y residuos de envases y la directiva sobre plásticos de un solo uso han puesto el foco sobre el film de paletizado. La buena noticia es que en este material la vía de reducción está muy clara y, además, ahorra dinero.
- Reducción de espesor. Los polímeros metaloceno permiten hoy films finos con prestaciones que hace unos años exigían el doble de micras. Menos plástico por palé, mismo resultado.
- Contenido reciclado. Hay formulaciones que incorporan un porcentaje de polietileno reciclado posconsumo manteniendo el comportamiento mecánico.
- Reciclabilidad. El LLDPE del film retirado es reciclable. Compactado en balas con una prensa, deja de ser un residuo voluminoso y pasa a ser material con valor.
- Preestiro. La medida más efectiva y la más inmediata: estirar el film al 300 % reduce en tres cuartas partes el plástico que entra por la puerta.
Los films biodegradables a base de bioplásticos siguen en desarrollo y todavía no ofrecen, para paletizado industrial y a gran escala, las prestaciones mecánicas del LLDPE. Preferimos decirlo así de claro antes que vender una solución que no está madura.
La forma más rápida de reducir tu huella de plástico
Es una enfardadora con preestiro motorizado. Es el único cambio en el paletizado donde el ahorro económico y la reducción de plástico van exactamente en la misma dirección, sin que haya que elegir entre uno y otro.

Preguntas frecuentes sobre film estirable
¿Qué es el film estirable industrial?
¿Cuál es la diferencia entre film estirable manual y automático?
¿Cuántas micras debe tener el film para mi carga?
¿Cuánto film estirable se gasta por palet?
¿Qué es el preestiro motorizado y por qué ahorra tanto?
¿Cuándo merece la pena invertir en una enfardadora?
¿Qué robot enfardador me conviene?
¿El film estirable es reciclable?
¿Qué es el film macroperforado y cuándo se usa?
¿Cuánto se ahorra con un preestiro del 300 %?
¿El film estirable protege de la humedad?
¿Hacéis envíos a toda España?
¿Qué film es compatible con mi enfardadora?
¿Cuál es la diferencia entre film estirable y film retráctil?
¿Por qué comprar el film estirable en Fontanet Group?
Porque vendemos el film y la máquina, y eso cambia el consejo que recibes. Quien solo vende bobinas no tiene ningún incentivo en que consumas menos; quien solo vende máquinas no sabe cómo se comporta tu film en tu carga.
- 14 años de recorrido y un equipo técnico que suma más de 30 años en el sector del embalaje industrial.
- Distribuidores oficiales de una gama completa de enfardadoras: plataforma giratoria, brazo rotatorio y robots móviles.
- Film manual, automático, preestirado y macroperforado, en todos los micrajes y anchuras habituales.
- Asesoramiento sobre tu operativa real, con muestras físicas antes de cerrar el pedido.
- Stock permanente de los formatos más demandados y envío en 24-72 horas a península, Baleares y Canarias.
- Exportación a Europa, servicio posventa y mantenimiento de la maquinaria que suministramos.
- Estamos en Fraga, en el centro de la zona logística y hortofrutícola del valle del Ebro, y eso se nota en los plazos.
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